Cómo conectarse con poca luz

15 Jan 2019

Low light imageUri Guterman, Director de producto y marketing de Hanwha Techwin Europe, destaca las cámaras de baja luminosidad.

Según un informe reciente creado por IHS Markit, empresa especializada en estudios que informan sobre el panorama de negocios, el número de cámaras de videovigilancia equipadas con una funcionalidad avanzada de baja luminosidad va a aumentar enormemente durante los próximos cuatro años. Se calcula que en 2015 había aproximadamente 4,75 millones de cámaras de este tipo en el mercado, pero se pronostica que en 2022 esta cantidad aumente a unos 51 millones de unidades.

La buena noticia para los integradores de sistemas y sus clientes, los usuarios finales, es que, gracias a la economía de escala y el aumento de la competencia, el precio de estas cámaras se irá reduciendo. Esto hará que sean asequibles para prácticamente cualquier proyecto de videovigilancia, lo que impulsará la cantidad de cámaras que se instalen.

Al mismo tiempo, esto es una mala noticia para los intrusos, que normalmente se servirían del manto de la oscuridad para irrumpir en una estancia, ya que los usuarios finales ahora pueden implementar cámaras de alta definición que pueden capturar imágenes con calidad de identificación en condiciones de muy poca luminosidad.

¿Qué queremos decir cuando nos referimos a la «capacidad avanzada de baja luminosidad de la cámara»?

Como ejemplo, una cámara bullet que acaba de salir al mercado se suministra con la primera lente, a nivel mundial, con número F de solo 0.94 que, cuando se combina con la tecnología Sens-i integrada en el nuevo sensor de la cámara, ofrece imágenes con colores claros y sin ruido cuando los niveles de luz son de solo 0,004 lux. El rendimiento en condiciones de escasa iluminación de esta cámara en particular hace que sea poco probable que haya muchas situaciones en las que se requiera el uso de la iluminación IR integrada en la cámara.

¿Elegante o necesario?

Los seres humanos pueden observar objetos y actividad en condiciones de relativamente baja iluminación gracias al complejo proceso que ocurre entre los ojos y el cerebro. Hasta hace poco, las cámaras de videovigilancia no se habían acercado a este proceso, que requiere una enorme potencia de procesamiento y, por ello, luchaban por ofrecer imágenes de gran calidad en situaciones de luminosidad desafiantes.  

Los problemas ecológicos relativos a la contaminación lumínica y costes energéticos, así como los costes de inversión e instalación asociados al suministro de iluminación complementaria, han aumentado enormemente la demanda de cámaras de videovigilancia de última generación, que permiten ofrecer imágenes con calidad forense en condiciones de muy baja iluminación.

Aunque muchas de estas cámaras disponen de iluminación mediante LED IR integrada, esto por sí solo no satisface los requisitos de todas las aplicaciones de videovigilancia. En lugares donde, por ejemplo, se han instalado cámaras con fines de vigilancia encubierta, es probable que la luz roja que emiten los LED advierta a los intrusos no deseados mucho antes de que un operador de la sala de control pueda alertar a los guardias de seguridad o a la policía. Por cuestiones de seguridad, los operadores de ferrocarriles no instalan cámaras que integran iluminación mediante luz infrarroja.

Sin embargo, su utilización ha aumentado, lo que es comprensible, ya que los LED IR integrados, que consumen poca energía, se activan automáticamente y, dependiendo del modelo de cámara, pueden ofrecer una iluminación eficaz a distancias de hasta 100 metros.

Con algunas cámaras de última generación, la intensidad de los LED IR se ajusta automáticamente para proporcionar el nivel apropiado de luz infrarroja, dependiendo de la proporción de acercamiento o alejamiento (zoom), mientras que algunas cámaras «Flateye» tienen una cubierta con superficie plana aplicada a la parte frontal de la lente, en vez de la cubierta de tipo domo. Esto reduce la difusión de reflejos de los infrarrojos, causada por la humedad y, en ausencia de una cúpula transparente normal de tipo domo, elimina también el efecto que los arañazos pueden tener en la claridad de las imágenes.

Especificaciones

No hay una sola respuesta a los problemas que plantean los entornos de baja luminosidad, pero con la asesoría apropiada, el diseño de una solución de videovigilancia para afrontar el desafío no debe ser algo complejo. Lo esencial es la combinación de alta resolución y baja sensibilidad, pero también es importante que las cámaras tengan características que mejoren el rendimiento y funciones, como por ejemplo el amplio rango dinámico (WDR), el control automático de ganancia (AGC) y Sense-Up. La lente utilizada debe además estar al nivel de rendimiento de la cámara, permitiendo que pase tanta luz como sea posible hacia el sensor de imágenes.

Obviamente tiene sentido trabajar con un fabricante que pueda respaldar la confianza en sus cámaras de baja luminosidad y que para ello pueda hacer una demostración en directo in situ. Ciertamente merece la pena dedicar algo de tiempo a investigar las distintas opciones existentes, de modo que no tenga que sufrir el «arrepentimiento de los compradores» al tomar una decisión precipitada. Hay muchas cámaras entre las cuales puede elegir, pero puede filtrarse buscando asesoría en un integrador de sistemas o el departamento técnico del distribuidor que suministra las cámaras.

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